ADOLESCENTES QUE SE ESCAPAN DE NOCHE

Escapando

En algún lugar leí la historia (verídica) de un adolescente mayorcito que se escapó de su casa por la noche para irse de fiesta (sin el conocimiento de sus padres, por supuesto).

Esos padres contaban cómo vivieron y cómo reaccionaron ante esa evidente transgresión de las reglas de convivencia, y hay que reconocer que su respuesta fue inteligente, su disciplina adecuada y evitaron una escalada de tensiones con su hijo. Sentaban precedente para el futuro.

La historia iba más o menos así: Sobre la una de la mañana, no recuerdo si el padre o la madre, se percatan que en la cama de su hijo hay un bulto un tanto atípico, al acercarse se dan cuenta de que el “cerebrito” no está y que ha simulado un cuerpo en la cama con toallas y ropa.

Le llaman al móvil varias veces y no hay respuesta, no está encendido. A pesar de la preocupación deciden esperar. Ya temprano en la mañana, reciben un mensaje del muchacho que les dice que ha salido a correr un rato para hacer una carrera mañanera (toda una coartada, ¿verdad?). La respuesta fue: “Vuelve a casa de inmediato”

Al llegar (respirando con dificultad, como si hubiera estado corriendo), los padres no le dieron opción a nada. “Sabemos que has estado fuera toda la noche sin nuestro conocimiento ni consentimiento”. El muchacho no se inmutó demasiado, admitió que se fue a una fiesta y tan sólo dijo : “que no le habríamos dejado ir si nos lo cuenta”

Los padres le retiraron algunos privilegios (la narración no lo concretaba), pero lo interesante fue que ponían en cuarentena el permitirle sacarse el carnet de conducir, si se volvía a producir algo semejante.

Desde la distancia que nos separa de ese escenario y de los detalles que no conocemos, hay que apuntar un cierto número de consideraciones:

  • No siempre es fácil acertar con la mejor manera de actuar, incluso resulta evidente que no hay una sola manera específica que sirva para cualquier incidente. Las familias son grupos muy complejos.
  • Hay que reconocer que estos padres no entraron en pánico, ni llamaron a la policía ni se dedicaron a salir por la noche a buscarle a la desesperada. Suponemos que no temían algo muy serio sino una simple escapada. Pero hay que alabar su aplomo.
  • Cuando llegó a casa, no titubearon ni hicieron las terribles preguntas: ¿De verdad has estado corriendo? ¿Cuánto tiempo has estado fuera? Esto tan sólo lleva a una espiral de mentiras sobre mentiras. Es mucho mejor hacer lo que hicieron, admitieron que sabían que se había escapado. Eso evita una escalada en el conflicto que acostumbra a acabar en gritos y llantos. Impide que el muchacho se hunda a sí mismo tratando de escapar. La verdad no tiene remedio como decía la canción de Serrat.
  • Finalmente le sancionaron (aunque algunos no lo crean, es lo adecuado). No puede escaparse sin consecuencias, ni evitarlas haciendo promesas para un incierto futuro. Ahora bien, la disciplina debe estar a la altura del delito, pero no más allá. Ser duros no asegura la honestidad; hay que ser sabios, y estos padres lo fueron. Aparte de que perdiera algún privilegio (imaginamos que temporalmente, lo que es correcto), no se les puede disciplinar con penas infinitas y arrasando con todo lo que puedan perder pues, en ese caso, nos quedamos sin útiles ni armas para cualquier otro desaguisado. Los adolescentes deben saber que su disciplina está preparada para enseñarles, y que, si las aguas vuelven a su cauce, se restituirá lo perdido. Debe haber consecuencias para lo bueno y para lo malo.
  • No se sabe cuando una disciplina va a servir, hasta que se aplica y vemos las consecuencias; pero no ejercer disciplina es un serio error que no podemos cometer.
  • A pesar de todo los adolescentes esperan que nos comportemos como adultos y de no hacerlo, ellos seguirán forzando los límites y cada vez su conducta será peor y más difícil de corregir. Además, les produce desconcierto y no saben a qué atenerse. Los límites son algo que les da seguridad (aunque afirmen lo contrario)
  • En cuanto al futuro de la relación, los padres han de tener dos claros objetivos:
  • a) que esto no se vuelva a repetir, y
  • b) restablecer la relación de confianza y respeto.

El primer objetivo, es probable que se consiga con la retirada de privilegios y con la potente amenaza de no conseguir su carnet de conducir si se vuelve a producir algo semejante

En cuanto a la confianza y respeto, unas palabras para los padres. No os entristezcáis por creer que estáis criando a un ingrato al que no le importan un bledo vuestros sentimientos.

Los adolescentes son un tanto bicéfalos; toman pobres y erróneas decisiones en asuntos de relaciones sociales (con sus iguales, cuando quieren ir a una fiesta, etc.) y en asuntos cargados emocionalmente (como cuando temen meterse en problemas).

Su razonamiento mejora cuando están calmados y serenos. Cuando esto suceda, los padres pueden tomar la iniciativa para reparar la relación. Pueden aclararle que la disciplina surge del deseo de educar, del cariño (si surge de nuestra ira incontenible, tan sólo enseñaremos que haciendo daño se pueden conseguir cosas).

Se le puede decir: “Mira, te vamos a atar corto porque lo que hiciste muestra una incapacidad para tomar decisiones sensatas. No vas a estar castigado para siempre, pero tienes que saber que tu seguridad es esencial para nosotros tus padres, y eso depende de tus buenas decisiones. Cuando actúes con responsabilidad tendrás mucha libertad, cuando no lo hagas tendremos que atarte corto”

Cuando las aguas estén calmadas, podemos tener una conversación parecida a esta:

“No creemos que querías hacernos daño, simplemente querías ir a la fiesta e hiciste lo que te pareció para conseguirlo. Podemos ver esto desde tu perspectiva, a pesar de que estamos en total desacuerdo en cómo lo has llevado. Nos ayudaría mucho si tú también pudieras ver esto desde nuestros ojos. ¿Cómo crees que lo vivimos aquella noche?”

Tener buenas relaciones con nuestros adolescentes es vital, porque les queremos y porque tener lazos firmes con los adultos les ayuda a crecer. Una buena relación no implica que tengamos que llevarnos bien en todo momento; es más los momentos de crisis y cuando restauramos nuestros lazos son instantes de crecimiento y unión. Un hueso fracturado, al sanarse llega a ser más fuerte en el punto de fractura.

Sergio Puerta

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Seminario: COUNSELING EN PSICOLOGIA.

A medida que la psicología, como ciencia y profesión va siendo comprendida y aceptada por la sociedad,  se empiezan a obtener los beneficios que esta disciplina científica, sobre el comportamiento humano, puede aportar.

Se empieza a ver como un conocimiento poderoso, que puede tener una parte muy útil y práctica, aportando herramientas que sirva para ayudar a resolver las dificultades, carencias y limitaciones, que la educación, el medio social y los elementos culturales terminan determinando. Actualmente hay demanda que los psicólogos tienen que satisfacer eficaz y profesionalmente. Esta demanda tiene más que ver con los aspectos de la vida cotidiana que con “patologías” psicológicas, que son muy discutibles.

Son demandas relacionadas con la vida, con elementos de la vida cotidiana: miedos, temores angustias, dificultades en las relaciones, confianza, seguridad, control de emociones en situaciones y ante personas específicas, etc. Buscan apoyo, ayuda y esperan que el profesional de la psicología  les proporciones herramientas, conceptos, técnicas  y sobre todo la confianza para poder aplicar lo aprendido, tanto con uno mismo como con el entrono y situaciones que les rodean.

Hace varios años, desde nuestra constante búsqueda de conocimiento y bases científicas para conocer el comportamiento humano, hemos construido una consejería práctica, a lo que hemos llamado “Psicología para cuerdos”, es decir una psicología práctica para vivir la vida cotidiana. Ya que las personas que apoyamos, salvo muy contadas excepciones, traen “sus problemas”, que para estos momentos y este tiempo, son normales.

Después de escuchar algunas peticiones profesionales, hemos decidido hacer en Noviembre, entre el 15 y 17, un seminario para compartir, nuestro trabajo con aquellos profesionales o estudiantes de último curso que quieran conocer las premisas y sobre todo las etapas de la aplicación de la Consejería en Psicología.

Será un seminario, de 8 horas, que además de la presentación e información básica, incluye simulaciones, a modo de prácticas, a partir de experiencias reales. Dependiendo de las peticiones puede ser jueves y viernes por la tarde o viernes tarde y sábado mañana.

Ya os iremos informando. Nuestra sala de formación tiene cabida máxima para ocho personas, y si te interesa, ponte en contacto con nosotros.

Un saludo

Vuelta de la filosofía a las aulas…..

Hace unos días, un periódico de circulación nacional, publicó una  entrevista-diálogo con personas de la Red Española de Filosofía (ReF), donde indicaban que les parece muy importante y vital que la filosofía vuelva  a las aulas.

No tenía idea que eso había sucedido, y según estuve mirando, fue durante la acción del ministro J.I. Wert  cuando se aprobó la LOMCE, que entre otras cosas reduce el 75% de las horas de filosofía en el sistema educativo.

Las participantes, de esa entrevista, entre muchos aspectos relevantes, señalan que las “herramientas que puede aportar la filosofía en la educación y las actitudes filosóficas” que van desde aprender a opinar, argumentar, definir, conceptualizar y rebatir entre otras, son elementos de desarrollo social e intelectual básicos para que una sociedad se desarrolle, ya que como señala de una de las participantes, que la filosofía y la democracia vienen juntas del mismo sitio. “La filosofía permite conectar diferentes saberes y desarrollar una mayor capacidad de juicio para afrontar la complejidad del mundo contemporáneo”.

Por eso los gobiernos, menos democráticos, tenderán siempre a tratar que las personas tengan una menor capacidad de reflexión, capacidad de crear argumentos y sobre todo de de hacer críticas o proponer alternativas, de manera que se construya,  un pensamiento único, una visión o una sólo verdad.

En los tiempos, tan interesante de cambio profundo que nos está tocando vivir. Si queremos tener futuro, teniendo en cuenta el enorme desarrollo tecnológico y alto bienestar, es imprescindible que las nuevas generaciones tengan herramientas y recursos para conseguir un elevado y racional pensamiento crítico, capacidad para desmontar falacias de cualquier tipo y mediante una búsqueda escéptica de la realidad, estar dispuesto a entender, comprender y aceptar, después de observar, analizar las situaciones, los hechos y sobre todo después de razonarlo libre y críticamente.

En esa dirección, reclamo un esfuerzo colectivo, hacia la búsqueda de aquellas herramientas que la filosofía, nos propone. Se trata de ser esencialmente escéptico. Debo hacer un ejercicio de leer, ver otros medios que los que me gustan o estoy acostumbrado. Ver  y tratar de comprender la realidad contada por otros, de manera que mi visión sobre cualquier tema, no esté alimentada sólo por lo que agrada o confirma mi opinión.

No se trata de confirmar mis creencias u opiniones, sino de validarlas a través de la crítica y cuestionarlas  abiertamente, para buscar el conocimiento.

Es importante que los estudiantes, puedan acceder a las herramientas que la filosofía les puede proporcionar. Pero también necesitamos filósofos, no solo historiadores que sacan los “clásicos a pasear por las aulas”, necesitamos filósofos que a partir de los clásicos, sean capaces de estimular a sus alumnos, a los futuros filósofos, para que así puedan ir viviendo, adquiriendo conocimientos y ayuden a construir una sociedad abierta, reflexiva y crítica.

En suma se trata de hacer ciudadanos libre, y solo lo serán, cuando “piensen con su propia cabeza”, y puedan tener opinión propia y puedan en medio de las múltiples falacias que nos rodean, puedan encontrar los puntos o caminos de verdad que tienen. Y que la falta de reflexión, muchas veces nos lleva a que todo vale y que el fin justifica los medios. Y obviamente no, ese no el camino que debemos seguir.

6º ENCUENTRO CASA DE EMPATIA

El jueves 14 de Junio, tuvimos el último encuentro, de esta primera versión de casa de Café con empatía.

Hicimos un breve resumen de los que sucedió en todos los encuentros anteriores, que con la sesión de presentación fueron un total de 7

A continuación se estableció, como siempre, un diálogo abierto con todos los asistentes, sobre los temas que en el futuro se debían tratar o profundizar. Hicieron propuestas sobre mejoras para las próximas ediciones, incluido fijar mejor la agenda y tener mejor “suerte” con el local ya que justo ahora, están en obras.

(Nuestro reconocimiento por la excelente atención y buena empatía demostrada por todo el personal del Restaurante Pibill de Alcalá de Henares)

Estamos construyendo fichero de contenidos y referencias, lo enviaremos a los participantes. Mientras tanto, electrónicamente, recibirán un cuestionario de evaluación y propuestas de mejora, que nos va ayudar en la programación de la siguiente versión de Café con empatía.

En resumen ha sido una experiencia muy ilustrativa, grata y empática. Nos veremos en Septiembre, que es cuando tenemos pensado volver a sentarnos para compartir un “café con empatía”.

Saludos de Sergio, Beatriz y Enrique.

Madrid, junio 2018.

5º Encuentro de Cafe con Empatía

 

El  24 de Mayo, en Alcalá de Henares tuvimos el quinto encuentro dentro del Café con Empatía. Empezamos sobre las 18:30 y terminamos sobre las 20:30.

En primer lugar se hizo un pequeño resumen de lo visto en la reunión anterior, de todo lo que fue la comunicación no violenta y las etapas para conseguir una buena “comunicación empática”, así como una visión general de todo lo trabajo en todos los encuentros.

Después Sergio, habló sobre la ira y la importancia de no dejarse llevarse por ella, que como ilustró con transparencias, ya que es una forma de fortalecer, la irracionalidad y la pérdida de juicios objetivos.

Concluimos, compartiendo momentos y situaciones de “situaciones de rabia o ira”, y proponiendo alternativas de control y mejora.

Para la sexta y última, deben los participantes a este café con empatía traer frases, pensamientos o ideas que durante estos encuentros les hayan parecido interesantes y que puedan haber ayudado a mejorar su empatía.

El próximo y último encuentro, será el 14 de Junio. Se avisará como siempre.

Cuarto encuentro. Casa (Café) con Empatia

El 19 de abril de 2018, en Alcalá de Henares, tuvimos nuestro  encuentro de “Café con Empatía”. Estuvimos de las 18.30 hasta casi las 20.30 Horas

Beatriz, miembro del equipo,  compartió información muy interesante sobre la comunicación, como por ejemplo los niveles que existen, las diferentes formas de escucha, etc. Al mismo tiempo que se iban recogiendo todas esas ideas por medio de diferentes vídeos que servían de ejemplo. Para pasar a realizar un ejercicio para poder visualizar y aplicar lo explicado. Fue muy útil e ilustrativo.

El próximo 24, tendremos nuestro 5º y penúltimo  encuentro de café con empatía.

SABEMOS CÓMO SE COMPORTAN LOS ADOLESCENTES, PERO ¿SABEMOS POR QUÉ?

 

risk-taking1

Al observar a los adolescentes nos alucina lo que hacen (en ocasiones, positivamente, hay que ser justos) pero, aunque sabemos cómo se comportan, no nos queda claro el por qué.

Necesitamos conocer cómo toman sus decisiones y cómo piensan. Preguntarles, no es suficiente. Ellos -como también muchos adultos- no siempre saben porqué se comportan de la manera que lo hacen.

Es conocido, por otra parte, que explicados los riesgos de diversas situaciones, las entienden aproximadamente igual que los adultos.

Aunque nos parezca mentira, existe gente que se dedica a investigar estos asuntos; incluso por más de 15 años. Así el equipo de L. Steinberg en EEUU se ha especializado en ello y nos ha dado resultados muy interesantes. (Los estudios se han realizado también en muchos otros países).

Se han realizado experimentos para entender por qué los adolescentes se comportan de forma más arriesgada que los adultos y se estudiaron 3 posturas posibles…

  1. Simplemente porque quieren meterse en situaciones que saben que son peligrosas, o
  2. Porque no son conscientes del riesgo que corren, o
  3. Porque están tan fijados en la diversión o búsqueda de sensaciones que no prestan atención a lo que puede salir mal.

Los resultados obtenidos constatan importantes diferencias entre niños, adolescentes y adultos:

  1. La sensibilidad a un potencial premio en una decisión de riesgo -como la posibilidad de ganar una apuesta de baja probabilidad- alcanza su pico más alto en torno a los 16 años. Por tanto, es más fácil conseguir que un adolescente apueste o juegue, aunque las probabilidades de ganar sean pequeñas o inciertas.
  2. Los niños toman decisiones más impulsivas que los adolescentes y éstos que los adultos
  3. Esta combinación de alta sensibilidad y alta impulsividad hace que el periodo entre los 14 y los 18 años sea un momento muy vulnerable y peligroso.

La atracción que sienten los adolescentes por alcanzar lo que les gusta o les llama la atención, les impulsa a realizar actos impulsivos y excitantes -para ellos-. A la vez su pobre auto control les hace difícil frenarse y pensar antes de actuar.

Todo esto unido a lo que comentamos en el blog anterior, nos lleva a darnos cuenta que la simple enseñanza de lo que está bien, de lo que es arriesgado no es suficiente para los adolescentes. Esencialmente entienden los riesgos como los entiende un adulto, pero una vez metidos en la acción su capacidad de control es claramente menor.

Por todo ello, sin descartar la educación -aunque per se no es más que teoría-, lo que puede ayudar a nuestros jóvenes es cambiar el ambiente en el que viven. Si siguen desocupados, sin metas, sin preocupaciones, sin tomar responsabilidades, sin unirse a grupos o sociedades que les integren y puedan tener actividades beneficiosas para sí mismos y para los demás, seguiremos con unas pandillas de “Chicken brain” que actúan bajo el influjo de las hormonas sexuales y la dopamina que refuerzan sus actividades arriesgadas.

Busquemos, pues, integrar a los jóvenes en ocupaciones les den motivos para disfrutar sin hacerse daño a si mismos y/o a otros. Los padres y madres tienen la palabra: clubs deportivos, asociaciones ecológicas, ONG, grupos musicales, grupos de montaña, etc.

Caminar por otros senderos, produce resultados diferentes, recordando a Robert Frost:

“Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso marcó toda la diferencia”.  Robert Frost. El camino menos transitado.

 

Sergio Puerta